Archive for September, 2009

Protejamos a los Mayores: apoyemos la Imparcialidad del Arbitraje en Casos de Negligencia del 2008

Hace algún tiempo, un Comité Especial del Senado que atiende temas relacionados con la tercera edad se dispuso a escuchar las declaraciones relacionadas con la Imparcialidad del Arbitraje en Casos de Negligencia del 2008 (S. 2838). Este proyecto eliminaría cualquier duda en lo concerniente a dejar sin amparo las cláusulas de mediación (BMA) en los contratos de las residencias.
Sin esta legislación, a las personas mayores que residen en el país se les negaría el derecho a llevar su caso de negligencia médica o descuido ante un jurado. Además, estas instituciones de librarían de asumir sus responsabilidades en esta materia y de ser expuestas públicamente por este tipo de abusos, pues las sesiones de arbitraje permanecerían privadas y estrictamente confidenciales.
Es por estas razones que los ciudadanos debemos elevar nuestra voz y apoyar esta cruzada.

Una demanda de petición en línea a favor de la Imparcialidad del Arbitraje en Casos de Negligencia del 2008 puede ser encontrada haciendo click en la Página del Ciudadano Público.
La petición que usted encontrará es la siguiente:

Estimado Senador:

Le escribo para animarle a apoyar la Imparcialidad del Arbitraje en Casos de Negligencia, S. 2838, presentada por el Senador Mel Martinez (R-Fl.). Esta importante legislación eliminaría cualquier duda en lo concerniente a dejar sin amparo las cláusulas de mediación (BMA) en los contratos de las residencias.

La treta de dejar sin aplicación las cláusulas que exigen un arbitraje obligatorio se ha presentado en casos de tarjetas de crédito, empleos, contratos con las compañías de seguros, y ahora se está usando para tomar ventaja de las personas mayores y de sus respectivas familias al negarles la posibilidad de llevar ante un jurado a las residencias responsables por los daños y perjuicios causados. BMA beneficia a estas instituciones a costa de los residentes ya que la usan como un vehículo para evadir responsabilidades y limitar sus compensaciones económicas por el daño que provocan.

Hay un sinnúmero de razones por el que la Imparcialidad del Arbitraje en Casos de Negligencia necesita ser considerada.

En primer lugar, muchos residentes de estos centros y sus respectivas familias desconocen lo de las cláusulas de arbitraje presentes en los documentos de admisión. Peor aún, no se les permitiría negociar sobre ellas incluso si supieran de su existencia.

En segundo lugar, la falta de alguna revisión significativa de este tema crea un clima propenso para el abuso. El proceso de arbitraje suele ser reservado y las cortes casi no tienen potestad sobre él. Este proyecto de ley permitiría que un jurado decida sobre la aplicabilidad de estas cláusulas en los contratos.

En tercer lugar, las compañías de arbitraje están en deuda con los centros que brindan cuidado a las personas mayores que los contratan en repetidas ocasiones, creando por tanto una cierta tendencia a la parcialidad. Por ejemplo, no hace mucho que se ha revelado un informe titulado “La Trampa del Arbitraje: Cómo las Compañías de Tarjetas de Crédito Atrapan a los Consumidores” en el que se muestra que una compañía de arbitraje californiana falló a favor de las instituciones en 526 de los 532 casos totales… es decir, sólo un 1% de éstos recayó en favor de los demandantes.

Es tiempo de promulgar la Ley de Imparcialidad del Arbitraje en Casos de Negligencia y recuperar la responsabilidad de aquellas residencias que no se preocupan por sus pacientes.

Gracias por tomarse el tiempo de leer a uno de sus electores. Estaré atento a su respuesta.

Atentamente,

(Ingrese su firma aquí)

Le animo encarecidamente que tome un minuto de su tiempo y envíe esta carta al Senador de su estado. También le animo a que envíe esta información por correo electrónico a la mayor cantidad de gente posible. Nosotros debemos hablar por aquellos que no tienen voz. En este caso, debemos ponernos de pie en representación de los hombres y mujeres de avanzada edad que no se dan cuenta de las implicaciones escritas en “letra pequeña” presentes en los formularios de admisión a las residencias.
Esto de las “letras pequeñas” no es más que una jugarreta jurídica para que instituciones millonarias ‘especializadas’ en el cuidado de personas mayores continúen haciendo ‘sus negocios’ de manera natural, sin tener que preocuparse por la mala publicidad o las demandas en casos de abuso o negligencia.

Esta legislación es la única manera de hacer que estos centros se comporten como es debido, en vez de seguir poniendo un bozal a las inocentes víctimas de mala praxis o descuido.
Por consiguiente, le pedimos que acepte esta oportunidad de decirles a sus representantes que usted apoya la Ley de Imparcialidad del Arbitraje en Casos de Negligencia del 2008, y que urge una rápida toma de decisiones para que ésta se apruebe.

Le agradecemos anticipadamente por el apoyo en relación a este tema tan urgente.

Información de utilidad:

Descuido y Negligencia en el Cuidado de Personas Mayores

El Departamento Norteamericano de Control de Alimentos y Medicamentos (FDA) advierte que los fármacos anti-psicóticos aumentan el riesgo de mortalidad en pacientes de edad avanzada

Hace algún tiempo, el FDA hizo el siguiente anuncio concerniente al uso de drogas anti-psicóticas y al riesgo que éstas suponen para los pacientes de avanzada edad:

El FDA notifica a los profesionales encargados de proveer servicios de salud que los anti-psicóticos tanto convencionales como atípicos contribuyen a elevar el riesgo de mortalidad en pacientes de edad avanzada que reciben tratamiento por casos de psicosis relacionados con demencia.
En el mes de abril del 2005, el FDA puso en conocimiento de los profesionales de la salud que los pacientes que presentaban casos de psicosis relacionados con demencia que eran tratados con medicamentos anti-psicóticos atípicos, incrementaban considerablemente el riesgo de muerte. Desde que puso en circulación este aviso, el FDA ha publicado información adicional que indica que este riesgo también está asociado a medicamentos anti-psicóticos convencionales.
Por tanto, este tipo de medicamentos no son recomendables para el tratamiento de casos de psicosis relacionados con demencia. La información de prescripción y contraindicaciones presente en todos los medicamentos anti-psicóticos ahora incluye advertencias sobre el riesgo que supone su uso.

Lea el resumen completo de las contraindicaciones de los medicamentos del 2008 (MedWatch Safety Summary), incluyendo un enlace que brinda información a los Profesionales de la Salud sobre este tema:
http://www.fda.gov/medwatch/safety/2008/safety08.htm#Antipsychotics

Información de utilidad:

Maltrato o Abuso en el Cuidado de Personas Mayores
Todo lo que debe saber sobre Escaras o Llagas de Presión

En el día del Padre: apoye la Imparcialidad del arbitraje en casos de negligencia

Imagine la siguiente escena: usted está sentado junto a su anciano padre en la oficina de admisión de una residencia especializada. En el piso están las maletas empacadas con su ropa, objetos personales, fotos familiares y todo tipo de recuerdos. Usted se queda observando mientras el encargado le entrega un paquete que contiene cientos de papeles que necesitan ser firmados. Las manos de su ser querido empiezan a temblar cuando comienza a firmar las solicitudes. Momentos después, es acompañado a su ‘nuevo hogar’, donde usted sabe que pasará el resto de su vida.

Aún sabiendo que la decisión de internar a su padre o a su madre en alguno de estos centros es indudablemente dolorosa, a veces no queda otra opción cuando su familiar requiere de cuidados médicos específicos.
En general, la oficina de admisión de cualquiera de estas instituciones suele presentarse como un escenario cargado de angustia y lágrimas provenientes de aquellas personas que se sienten culpables por abandonar a un pariente por el resto de su existencia.

Sin embargo, de acuerdo a informes recientes, las compañías de seguros y residencias corporativas están al acecho buscando la manera de aprovecharse de esta vulnerabilidad: a la hora de entregar estas solicitudes de preadmisión pasan por alto una cláusula del contrato, cuya ausencia le quita al interno todos los derechos garantizados por la Constitución de los Estados Unidos y la Constitución de los 48 estados.
Esto incluye el derecho de la madre o el padre a un juicio, el derecho a los honorarios del abogado, el derecho al análisis de una compensación por daños y perjuicios en caso de que se produzca negligencia o maltrato dentro de las instalaciones.

A menudo las residencias presentan esta cláusula bajo la presión del ‘tómalo o déjalo’. No existe reciprocidad o acuerdo mutuo. A la madre o el padre no se le da la oportunidad de negociar los términos y ningún abogado está presente en ese momento para brindarles asesoría. Se les mantiene en la oscuridad en todo lo que respecta a los problemas que presenta este tipo de industria y, proteger sus derechos legales es lo último que se les pasa por la cabeza cuando están sentados en la oficina de admisión con todas sus maletas y pertenencias.
Si la madre o el padre se niegan a firmar, no se les permite el ingreso a este tipo de instituciones… no obstante su imperiosa necesidad de atención médica profesional.

A estas alturas, usted debe estar preguntándose por qué las compañías aseguradoras y las grandes residencias corporativas tratan de pasar por alto estas cláusulas en cada contrato. Pues para empezar, ellos reconocen la vulnerabilidad de la persona mayor durante el proceso de admisión. También, privando el derecho del paciente a que pueda llevar su caso ante una corte, las corporaciones ya no se preocupan porque alguien descubra su mal proceder: el acceso a un juicio es el medio más efectivo para evitar que las compañías no se hagan responsables por sus acciones. Por tanto, el forzar a la persona mayor a que renuncie a su derecho de demandarlos es sólo otro modo por el que este tipo de compañías tratan de estar por encima de las leyes que fueron creadas por y para los residentes.

En nuestro sistema judicial civil, estos malhechores están conminados a responsabilizarse por el daño que han causado. Las víctimas inocentes también están en su derecho de ser compensadas con una cantidad correspondiente a los daños y perjuicios recibidos.
Es por ello que en este día del padre, deberíamos proponernos el apoyar la “imparcialidad del arbitraje en casos de negligencia del 2008”, cuya consideración está pendiente de ser revisada en el congreso. Esta medida es patrocinada por la AARP (Asociación Americana de Personas Retiradas) y ha recibido apoyo político adicional por parte de fundaciones de todo el país que defienden los derechos humanos y el buen cuidado de las personas mayores.

Como un regalo por este día del padre, le animo a escribir una carta dirigida al Congresista y Senador del Estado de su localidad incluyendo estos códigos (HR 6126 y S. 2838). En la misiva, le pedimos que exija al Congreso la toma de medidas con rapidez sobre esta disputa, y que promulgue acuerdos obligatorios en lo que respecta a las normativas que rigen en este tipo de instituciones.
Con su ayuda, los ciudadanos más longevos de todo el país recuperarán su derecho de obligar a las residencias a que se hagan responsables por el dolor y sufrimiento que han causado.
En mi opinión, no hay una mejor manera de dar las gracias a nuestros antecesores que asegurándoles un buen tratamiento, cargado de dignidad y respeto, en la última etapa de sus vidas.

Información de utilidad:

Descuido y Negligencia en el Cuidado de Personas Mayores

Descubrir que uno de sus seres queridos sufre de escaras o llagas de presión puede ser una experiencia sobrecogedora. Paradójicamente, ‘sobrecogedor’ es el término médico utilizado para definir este tipo de complicaciones cutáneas.
La siguiente lista enumera las cuatro etapas más comunes que presenta una escara, así como las posibles complicaciones que ésta podría presentar si no se trata apropiadamente desde el comienzo.

Etapas Desde la Aparición de Escaras

El National Pressure Ulcer Advisory Panel (NPUAP) identifica a las llagas de presión de acuerdo a la fase de ulceración y profundidad que presenta la llaga a la hora de ser examinada. Esta clasificación ayuda a estandarizar la terminología relacionada y alienta la comunicación y el cuidado efectivo del personal médico con sus pacientes.
Normalmente, una escara puede pertenecer a una de las siguientes cuatro categorías:

Fase I: piel rojiza pero intacta (eritema) y algunas veces con cierta calentura.

Fase II: pérdida parcial del grosor de la piel, abrasión, hinchazón, y posible magulladura o peladura de la piel.

Fase III: pérdida total del grosor de la piel, herida abierta (cráter), y posible exposición de tejido interior.

Fase IV:: pérdida total del grosor de la piel y exposición de tejido interior, incluso de músculo, hueso, tendón o articulación. Posible descalcificación y deterioro del hueso, dislocación, o fracturas patológicas (no causadas por lesiones).

Complicaciones Relacionadas a las Escaras

En añadidura a lo escrito anteriormente describiendo la profundidad de la herida, el personal médico a cargo del paciente debe también estar enterado de que ésta puede presentar ciertas complicaciones de drenaje y olores nauseabundos, así como restos de piel muerta u otro material.
El descubrimiento de este problema debería ser suficiente para poner en alerta a todos los familiares y hacerles notar que su ser querido está en camino de experimentar complicaciones severas a causa de las llagas de presión.

Como acto seguido a la detección de una escara infectada o profunda, se deben adoptar las medidas necesarias de inmediato para evitar las condiciones enumeradas en la lista presentada. Las complicaciones relacionadas con esta enfermedad de la piel pueden ser fatales: de hecho, cada año fallecen 60000 pacientes como resultado de éstas.
Otros afectados pueden experimentar efectos colaterales muy graves como gangrena, infección a los huesos por debajo de la escara, septicemia u otras infecciones que retrasan el proceso de curación y prolongan innecesariamente la estadía en un hospital o en una residencia.

¿En qué etapa podría decir que tengo un caso de negligencia contra el hospital o la residencia?

Una escara, sea cual sea la fase en la que se encuentre, es sinónimo de negligencia, especialmente en aquellos centros especializados en el cuidado de personas mayores. Las residencias y los hospitales poseen instrucciones específicas no solamente para prevenir que las heridas avancen peligrosamente de fase, sino también para evitar que aparezcan en cualquier paciente.
Si alguno de sus seres queridos ha experimentado la dolorosa aparición de una llaga de presión u cualquier otra complicación relacionada con ésta, hay una gran posibilidad de que todo ello se deba a un flagrante cuadro de negligencia médica.

Cómo conseguir ayuda:

Si alguno de sus familiares ha desarrollado una escara o llaga de presión en una residencia o centro médico, nuestros abogados especializados en maltrato o abuso en residencias pueden ayudarle.
Para ponerse en contacto con ellos, usted puede llenar el formulario ubicado en la esquina superior izquierda de nuestro website o llamar al teléfono (856) 833-0600 en New Jersey y (215) 567-2380 en Pennsylvania: una enfermera diplomada con amplia experiencia en el tratamiento en escaras discutirá el caso con usted y responderá todas las preguntas que pudiera tener en relación a lo que le sucede a su ser querido.

Recuerde, la aparición de escaras es algo inaceptable. Muchos centros médicos le dirán que este tipo de complicaciones cutáneas es algo natural entre los pacientes y que suelen presentarse incluso bajo las mejores circunstancias… nada puede estar más alejado de la verdad.
Hay muy pocas ocasiones en las que una escara puede producirse de forma natural. Sin embargo, en la gran mayoría de casos son el resultado de negligencia o descuido por parte del personal médico, y usted tiene derechos contra este tipo de comportamiento.

Información relacionada:

Cómo Prevenir y/o Tratar las Escaras (Llagas de Presión)

Cómo prevenir y/o tratar las escaras (llagas de presión)

La presencia y desarrollo de escaras (o llagas debidas a presión) en una persona mayor o en algún familiar postrado en cama puede ser una desagradable experiencia. Este tipo de complicaciones cutáneas son muy dolorosas y a menudo requieren de varios meses de tratamiento antes de que se curen completamente. Además, las escaras pueden resultar fatales si no se les brinda el cuidado necesario a tiempo.
Por consiguiente, es de suma importancia que los familiares del paciente se involucren concienzudamente en todo el proceso.

La lista que se presenta a continuación ofrece consejos prácticos para el tratamiento de llagas de presión. Los familiares además pueden usarla como un indicador para determinar si su ser querido está recibiendo el tratamiento adecuado en la residencia o por parte del staff médico que lo tiene a su cargo. En añadidura, le animo a que lea la información correspondiente a los derechos legales de un paciente con escaras (presente debajo de la siguiente lista).

La aparición de estas complicaciones cutáneas es una clara señal de negligencia en la residencia o en el centro médico. Tenga presente que la ley está de su lado, y usted está en todo su derecho de obligar a esas instituciones a hacerse responsables por el dolor y el sufrimiento que le han causado a uno de sus familiares.

Métodos de Tratamiento de Escaras

1. Manténgalo en Movimiento
Idealmente, un paciente que presenta escaras debería ser cambiado de posición cada 15 minutos para evitar una excesiva presión sobre la llaga. Si esta frecuencia no es posible (como en aquellos casos en que el paciente debe permanecer inmóvil), esta operación debe llevarse a cabo por lo menos cada dos horas. Asimismo, el interno debería ser colocado en una posición en la que la escara no experimente presión alguna.
Colchones especiales, espumas amortiguadoras o sillas acolchadas podrían ayudar a que su ser querido esté más cómodo durante el proceso de reposición.

2. Consérvela Limpia
La escara debería ser limpiada con alguna solución salina y envuelta con vendajes especiales (oclusivos). Estos vendajes oclusivos son una especie de gasas transparentes que se adhieren herméticamente a la herida y se pueden encontrar en cualquier farmacia local.
Asimismo, el vendaje debería permanecer unos días antes de ser cambiado: si se le cambia a menudo, inhibirá el proceso de curación natural que posee el cuerpo humano y la herida no cicatrizará apropiadamente.

3. Aliméntelo Correctamente
La mala nutrición es un factor común en los pacientes con escaras. Esta condición contribuye enormemente a la fragilidad y fácil magulladura de la piel. Para incitar a que el cuerpo reaccione favorablemente a la curación, el interno debe ingerir grandes cantidades de proteína, tomar suplementos de 500mg de Vitamina C dos veces al día (previa consulta con su médico de cabecera) y beber 8 vasos de agua diariamente para prevenir la deshidratación.
Está comprobado que los pacientes que se nutren adecuadamente no sólo mejoran más rápido, sino que también se vuelven menos propensos a presentar escaras en un futuro.

Derechos Legales de un Paciente con Escaras

Tanto las residencias especializadas en el cuidado de personas mayores como los hospitales tienen normativas específicas destinadas a prevenir la formación de escaras en sus pacientes. Por tanto, si éstas aparecen en algún momento, no sería algo descabellado afirmar que alguien no está siguiendo las reglas impuestas.
Este tipo de complicaciones cutáneas suelen ser tan inaceptables que las compañías de seguros a menudo se niegan a pagar a los médicos por su respectivo tratamiento.

La razón es más sencilla de lo que parece: las escaras son más fáciles de prevenir que de curar. En la mayor parte de los casos, estas llagas de presión sólo son el resultado de descuido o negligencia.
Afortunadamente, las compañías de seguros no son las únicas que están adoptando medidas en contra de este comportamiento tan irresponsable: los pacientes con escaras y sus familiares ahora acuden al sistema judicial para que se responsabilice a los hospitales e instituciones especializadas por el dolor y sufrimiento que han causado a una persona. Y aunque estos centros insistan una y otra vez en que las escaras son algo inevitable incluso bajo las circunstancias más idóneas, nada puede estar más alejado de la verdad.

Cómo Conseguir Ayuda

Su primera prioridad debe ser el bienestar físico de su ser querido. Una vez que se encuentre estable y reciba el tratamiento y atenciones que se recomiendan en este artículo, usted debería ponerse en contacto con un abogado especializado en negligencia médica para exponerle su caso particular.
En el Estudio de Abogados Mininno, contamos con un equipo único de profesionales legales y médicos que trabajan conjuntamente para analizar cada aspecto de su demanda relacionada con la aparición de escaras (llagas de presión). Nuestro staff de profesionales de la salud responderá todas las preguntas que usted pueda tener, mientras que nuestro equipo de expertos abogados lucha concienzudamente por sus derechos ante un jurado.

Para ponerse en contacto inmediatamente con alguna de nuestras enfermeras diplomadas, llame totalmente gratis al teléfono (877) 642-7376 o llene el formulario de contacto ubicado en la esquina superior izquierda de alguna de las siguientes páginas:

Abuso, Descuido y Negligencia Médica
Aparición de Escaras o Llagas de Presión

Consejos y sugerencias para tomar una buena decisión

Tomar la decisión de internar a un miembro de su familia en una residencia puede ser más sobrecogedor de lo que parece. Con tantas noticias de abusos, descuido o negligencia médica apareciendo constantemente por todo el país, escoger un centro médico adecuado para su ser querido a menudo supone el último recurso de muchas personas.
Desafortunadamente, tarde o temprano llega el momento en el que incluso las familias más devotas no pueden proveer los cuidados médicos necesarios que uno de sus parientes requiere.

Cuando hay que considerar seriamente el internamiento de un ser querido, no cabe duda lo esencial que resulta para las familias el disponer de la mayor información posible sobre cómo reconocer si una residencia es o no apropiada.
Carole Herman, perteneciente a la Foundation Aiding The Elderly (FATE), ha compilado las siguientes sugerencias como un recurso gratuito para guiar a las familias en el difícil proceso de escoger un centro de atención y cuidado adecuado.
Además, su página oficial ofrece una gran cantidad de información gratuita destinada a aquellos que se dedican a proteger a las personas mayores.

Por consiguiente, al buscar una residencia, Carole de la Fundación de Ayuda a las Personas Mayores sugiere tener en cuenta lo siguiente:

Lo que viene a continuación son algunas sugerencias para encontrar la residencia adecuada, y así ayudar a prevenir los malos cuidados y abusos de los que su ser querido podría ser víctima:

No deje que le intimiden las amenazas proferidas por la residencia, tales como echar al paciente de sus instalaciones debido a quejas o a la negativa de cooperar brindando información sobre el cuidado de su ser querido.

Consiga un abogado que le oriente en la toma de decisiones de carácter médico, de modo que pueda tomar medidas acertadas y revisar constantemente las historias clínicas.

Pida un historial completo de la residencia a través del State Health Department, Licensing and Certification Department para que conozca a fondo el lugar en donde internará a su familiar. Ponga especial atención en el número y la naturaleza de las quejas, las multas recibidas y si éstas fueron canceladas o no.

Trate de averiguar cuántos pacientes en la residencia están en cama todo el tiempo, permanecen sedados, o están imposibilitados de hablar o caminar. Si el número es relativamente alto, ponga especial atención a la ‘sobremedicación’ en el centro, especialmente a la administración de drogas psicotrópicas como Haldol, Thorazine, Mellaril y Prolixin.

Visite a su ser querido varias veces durante el día, incluso a la hora en que recibe sus alimentos. Anote el tipo de comida que ingiere y el balance nutricional de la misma. La deshidratación suele ser un problema, por lo que debe asegurarse de que las reservas de agua están disponibles en cualquier momento y son fácilmente accesibles para todos los internos.

Asegúrese de que el médico a cargo examine al paciente y hable con él personalmente. Si ponerse en contacto con éste resulta una tarea muy difícil, hable con otro médico para que se haga cargo de la reexaminación.

Constate que se le brinde todas las recomendaciones que usted o el doctor ha dado para su cuidado, tales como terapia física. Visite al interno cuando actividades como esa tengan lugar.

Tome muy enserio las quejas que el paciente pueda darle sobre el tratamiento que recibe por parte del staff, como “me jalan de los cabellos” o “no me tratan amablemente”. Jamás acepte que los encargados de la residencia le den explicaciones diciendo que su ser querido es demasiado mayor y no se entera de lo que sucede.

Revise periódicamente el cuerpo de su familiar en busca de escaras (llagas de presión), especialmente en zonas como el cóccix, pies y caderas. Cuando estas complicaciones cutáneas llegan a la fase 4, se vuelven terminales en muchos casos.

Interésese también por la seguridad de otros internos. Hable con sus familiares sobre los problemas y cuidados que reciben en la residencia.

Denuncie cualquier signo de negligencia, descuido o maltrato en la entidad legal pertinente de su estado. Asegúrese de establecer la demanda correspondiente para que la residencia asuma su responsabilidad.

Como puede ver usted, el común denominador de todas las sugerencias es su interés en el paciente. Tenga en cuenta lo fácil que resultaría escoger la residencia adecuada para su ser querido si tan sólo le pusiera la atención que se merece… si no lo hace desde el inicio, la situación podría escaparse de sus manos.

De manera alternativa, si usted ha leído lo expuesto en este artículo y considera que su familiar ha sido víctima de maltrato, abuso o negligencia médica, todavía no es demasiado tarde para que tome cartas en el asunto: haga preguntas, exija respuestas e involúcrese de forma inmediata en su tratamiento.
Si lo anterior no resuelve el problema, traslade a su ser querido a otra residencia y contacte sin demora a un abogado para discutir esta situación.

Aquí puede encontrar más información sobre cómo contactar a un Abogado Especializado en Maltrato y Negligencia Médica de New Jersey o Pennsyilvania o, si el caso es de suma urgencia, llame inmediatamente a los teléfonos (856) 833-0600 en NJ y (215) 567-2380 en PA.
No deje pasar un día más.

5 Consejos para detectar casos de abuso o negligencia en residencias

Mientras que algunos casos de negligencia en centros especializados en el cuidado de personas mayores pueden ser descaradamente obvios (como aquellos en los que nuestro ser querido se mantiene sedado sin ninguna razón aparente), otros pueden resultar más sutiles y tienden a pasar desapercibidos por los familiares y amigos del paciente.
Si usted se ha dado cuenta de que un residente presenta alguna de las siguientes características, existe la posibilidad de que esté ante un caso de flagrante negligencia médica.

1. Escaras (llagas de presión) o heridas abiertas
Las residencias a menudo insisten en que la aparición de escaras es algo natural, totalmente normal en pacientes carentes de buena salud o que no pueden moverse a voluntad. Tristemente, muchas familias creen esta mentira y no hacen más que mirar mientras sus seres queridos experimentan dolor y complicaciones -a veces fatales- como resultado.

Pero lo cierto es que en el 99% de los casos las escaras no son más que el producto de un descuido o negligencia médica. Los lugares especializados poseen directivas estrictas que les obliga a mover a un paciente cada 2 ó 3 horas y a mantener sus sábanas o ropas totalmente secas, para prevenir que la humedad irrite la piel.
Por tanto, si uno de sus seres queridos presenta una llaga de presión, probablemente se deba a un incumplimiento del protocolo por parte del staff.

Una vez detectada la escara, los miembros de la familia deberían insistir en que el paciente sea trasladado a un centro médico para darle el tratamiento adecuado y contactar a un abogado para discutir sus derechos con respecto a la residencia.

2. Hematomas o magulladuras sin causa aparente, cortes, quemaduras, esguinces o fracturas
Aunque es verdad que los accidentes son más frecuentes entre pacientes con un estado de salud delicado, los familiares deberían ser acuciosos y tratar de averiguar el motivo de cualquier lesión ocurrida en la residencia, por más pequeña e insignificante que parezca.

Hay ocasiones en que los residentes son maltratados o sufren un descuido por parte del personal mientras están completamente sedados, de manera que cuando recobran la conciencia no recuerdan nada de lo ocurrido.
Los miembros de su familia no deberían dejar de preguntar qué fue lo que sucedió: si la enfermera o la persona a cargo de su ser querido responde de manera dudosa u ofrece una explicación incoherente, hay muchas posibilidades de que esté ante un caso de flagrante negligencia médica.

3. Presencia de prendas de ropa rotas, manchadas o con rastros de sangre
Si usted encuentra prendas de ropa rotas, manchadas o con rastros de sangre, existe una gran posibilidad de que su familiar haya sido víctima de abuso sexual. Este tipo de abuso es algo muy común en las residencias, especialmente entre pacientes que están medicados fuertemente o que presentan problemas de retención de memoria.
Así mismo, infecciones genitales y enfermedades venéreas sin causa aparente pueden ser otros signos de este maltrato.

Nuevamente, si no se le da una razón o explicación satisfactoria que aclare el por qué del estado de las prendas de vestir, retire inmediatamente a su ser querido de esa residencia y registre un informe de sus sospechas en las oficinas de las autoridades locales.

4. Negarse a recibir visitas o demorarse a la hora de tenerlas
Los familiares de un paciente deben estar alerta y sospechar si el personal de la residencia en cuestión ‘gana tiempo’ antes de autorizarles una visita o se niega directamente a concederla poniendo como pretexto cualquier condición médica.
También deberían tener sospechas si no se les permite tener una visita privada con su ser querido en cualquier momento.

Esta es una manera muy común de intimidar o amenazar al residente con el fin de que no diga nada sobre el maltrato o abuso del que es víctima por parte de algún miembro del staff encargado de su cuidado.

5. Cambios repentinos en el testamento, cuentas de banco, u otros documentos financieros del residente
Aún sabiendo que un residente está en todo su derecho de corregir o modificar cualquier documento personal, los miembros de su familia deberían sospechar que algo no anda bien si estos cambios se dan de manera abrupta o si su ser querido no recuerda haber hecho tal cosa.
Es posible que el paciente haya sido obligado a hacer tales modificaciones o a develar los números de alguna cuenta bancaria mientras se encontraba bajo la influencia de medicinas o después de haber sido amenazado físicamente.

Si uno de sus familiares presenta alguna de las señales enumeradas arriba, usted debe tomar cartas en el asunto de inmediato para asegurarse de que la situación no pase a mayores.
En el caso de descuido o negligencia médica, llame al centro cada tres horas para saber si el paciente ha sido movido, acicalado, bañado, etc.

Si usted sospecha de que hay abuso sexual o físico involucrado, considere trasladar al residente a otro lugar donde le brinden los cuidados que necesita. Por otro lado, si es un hecho que su ser querido es víctima de este tipo de maltratos, trasládelo inmediatamente y póngase en contacto con un abogado para interponer una demanda en contra del personal y de la residencia que lo ha tenido a su cargo.

Más importante que lo anterior, no deje en el olvido a su ser querido: conozca a fondo en qué consiste su tratamiento y los cuidados que se le brindan diariamente. Los familiares suelen ser los mejores abogados en casos como éstos.
Cuando usted toma interés en el asunto, está visitando y preguntando constantemente por un paciente, los miembros del staff lo pensarán dos veces antes de perpetrar cualquier tipo de abuso en contra de él. No olvide que los residentes también tienen derechos, y tener a la familia de su lado asegura que éstos no sean violados por cualquier miembro irresponsable del personal.

Para obtener mayor información sobre maltrato o negligencia médica en residencias, haga click en el siguiente enlace:

Abogado New Jersey: Maltrato y Negligencia Médica

Información para pacientes con escaras

En este espacio se muestran recursos destinados a pacientes que sufren de escaras o llagas de presión. Como revelamos en un artículo reciente, este tipo de complicaciones cutáneas le cuesta a la sociedad una cantidad mayor a los $50 billones anualmente… ¡eso es un 50 con nueve ceros detrás de él!

Afortunadamente, existe un buen número de organizaciones profesionales dedicadas al estudio, conciencia y prevención de las escaras. Por ejemplo, la National Ducubitus Foundation es líder en las investigaciones sobre llagas de presión. Otras organizaciones como la Wound, Ostomy and Continence Nurse Society, la American Professional Wound Care Association, y la National Pressure Ulcer Advisory Panel (NPUAP) también están involucradas en la publicación de casos de prevención de escaras, llagas de presión y maltrato a las personas mayores en residencias, información que puede ser muy útil para cualquier profesional de la salud.

El Estudio de Abogados Mininno aboga por la toma de conciencia sobre la aparición de escaras y el apoyo a los pacientes. Además, le invitamos a regresar semanalmente para enterarse de los últimos artículos relacionados con escaras y llagas de presión.
Para más información acerca de estas complicaciones cutáneas, hacernos llegar una consulta de su caso, o saber cómo entablar una demanda relacionada en New Jersey o Pennsylvania, haga click en los siguientes enlaces:

Abogados Expertos en Escaras e Información de Demandas Relacionadas en NJ
Abogados Especializados en Maltrato en Residencias de NJ

Consejo práctico para el tratamiento de escaras y llagas de presión

Aún sabiendo que el tratamiento de escaras puede resultar bastante complicado y desafiante, no debemos olvidar que la prevención y un exhaustivo cuidado de la herida siempre es la mejor opción. Desafortunadamente, muchos pacientes son víctimas de escaras y llagas de presión causadas por el personal mal entrenado o poco calificado presente en los centros especializados en el cuidado de personas mayores.
Aunque este personal médico asevere que se está haciendo todo lo posible para resolver el problema, existen algunas maneras prácticas que pueden ser llevadas a cabo por los mismos familiares para asegurarse de que estas escaras, potencialmente fatales en muchos casos, no empeoren.

Lo primero que hay que saber, es que los residentes que desarrollen escaras o llagas de presión deben ser trasladados lo antes posible a un centro médico. Ahora bien, si el paciente se encuentra atravesando la primera fase de esta complicación cutánea, puede ser tratado de la siguiente manera:

1. Establecer inmediatamente un cronograma detallado de cambio de posición de la persona: esto significa que deber ser movida cada 15 minutos de una posición a otra.

Además, el área en que se ha empezado a desarrollar la escara debe ser completamente aislada. En añadidura, los pacientes pueden hacer uso de almohadones o aditamentos necesarios para liberar presión de las llagas existentes. Estos almohadones consisten en una gran variedad de artículos de espuma, aire, o agua a presión, que amortiguan y protegen la zona de la piel afectada.

Si la escara avanza de la primera a la segunda etapa, el traslado a un centro médico especializado es algo imperativo. En este punto, la mayoría de casos requieren de atención dedicada, monitoreo constante y tratamiento agresivo por parte de profesionales de la salud: muchas residencias no cuentan con el personal o con las instalaciones necesarias para tratar adecuadamente este tipo de complicaciones.

En esta segunda etapa, las escaras o llagas pueden ser tratadas sin necesidad de entrar al quirófano. Muchos doctores prescriben soluciones salinas para limpiar delicadamente el área afectada. Aún sabiendo que en este punto la cirugía no es indispensable, un gran número de pacientes necesitarán un tipo de tratamiento especial para tratar las heridas conocido como desbridamiento.
¿Qué es desbridamiento? Es un proceso en el que el médico hace uso de un bisturí para remover el tejido muerto. Nuestro cuerpo reacciona inmediatamente a él tratando de curarse a sí mismo: el objetivo de este tratamiento es incrementar la circulación de la sangre, mejorar el estado del tejido infectado y estimular su regeneración. Como paso siguiente al mismo, se requiere un seguimiento exhaustivo y riguroso.

La verdad es que las escaras son mucho más fáciles de prevenir que de curar. Sin embargo, si se logra pillarlas en sus primeras etapas, es más sencillo que las familias tomen conciencia del problema y presionen para que se le brinde un mejor tratamiento al paciente antes de que el problema se salga de control.
El hecho de que los familiares de un ser querido se mantengan al tanto de los cuidados que éste recibe, es algo muy bueno y altamente recomendable. No obstante, si usted hace un seguimiento de la situación para asegurarse de que su familiar sigue las recomendaciones señaladas más arriba, las posibilidades de una recuperación satisfactoria y sin complicaciones son mucho mayores.

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Escaras: una industria billonaria

Escaras: la industria del billón de dólares

De acuerdo a una información extraída del National Ducubitus Foundation, más de un millón de personas sufre cada año de la aparición de escaras (llagas de presión) potencialmente fatales. Cuando se llevó este estudio a las instalaciones de un hospital, los resultados mostraron que aproximadamente el 10% de los pacientes tienden a presentar esta complicación cutánea en cualquier momento.
Aunque esta cifra puede resultar un tanto sorprendente, hay muchas posibilidades de que el número real de casos sea mayor debido a que muchos de los centros médicos que han sido protagonistas de casos de este tipo no participaron del estudio.

La verdad es que la aparición de escaras puede ser inevitable en algunas ocasiones. Sin embargo, la gran mayoría de casos que se suceden en hospitales y centros especializados en el cuidado de personas mayores suelen ser el resultado de una completa negligencia: por mencionar alguno, cuando un paciente está sentado o recostado durante 8 horas sobre sábanas o con ropas empapadas en orina desarrolla llagas de presión (escaras) como resultado… y eso es negligencia; cuando una enfermera no puede mover al residente cada dos horas porque el hospital no cuenta con el personal necesario y éste empieza a presentar escaras… eso es negligencia.
Resulta inaudito que casos así puedan ser perfectamente evitables, solamente con un poco más de atención y el apoyo de algunos miembros extra en el staff.

Normalmente, cuando estos centros médicos tienen que afrontar cargos de negligencia, la respuesta que suelen dar es que no están en condiciones de contratar más personal o adquirir más equipo para la prevención de escaras.
Esto es totalmente cierto en lugares especializados en el cuidado de personas mayores, donde el presupuesto es restringido y/o priorizado en problemas un tanto más serios… pero, ¿ésta es realmente una excusa legítima? ¿Los hospitales y residencias deberían tener luz verde porque no se pueden permitir la implementación de procedimientos que puedan salvar vidas? Analicemos esto con calma y dejemos que las matemáticas hagan su parte.

Las estadísticas nos muestran que en el año 1994, había 6,374 hospitales en Estados Unidos con una media de 177 camas en cada uno. El porcentaje de ocupación de los mismos era de 66.1%. Por consiguiente, aplicando las matemáticas, el promedio de camas ocupadas en un día cualquiera era de 745,740.
Cuando se comparan los casos de escaras (o llagas de presión) con respecto a la población de los hospitales encontramos que, en un día común y corriente, hay aproximadamente 80,000 pacientes que sufren de esta complicación. Ahora, si multiplicamos ese número por la estancia media al mes de residentes con escaras (27 días), obtenemos como resultado que más de 1,000,000 de personas desarrollan llagas de presión potencialmente fatales -y probablemente evitables- anualmente.

En añadidura, los costos asociados con la atención de este tipo de casos son astronómicos. Por ejemplo, la estancia promedio de un paciente mayor de 65 años en un centro especializado ronda los $2360 por día. Si este mismo paciente desarrolla alguna clase de escaras, probablemente terminará quedándose 27 días más de lo esperado.
Por tanto, desde una perspectiva financiera, obtenemos la cantidad de $50,976 en costos médicos adicionales por persona con llagas de presión. Multiplicando este número por los 1,088,778 pacientes que presentan escaras al año, nos sale la cifra astronómica de $55,000,000 que se gasta en este tipo de cuidados.
Increíblemente, los expertos coinciden en señalar que esta estimación se queda corta pues los pacientes con llagas de presión suelen quedarse más tiempo en las residencias para tratamiento de infecciones e injertos de piel. Y eso no es todo: también habría que sumar los costos generados por los miles de personas que llegan a morir como consecuencia de esto… para sus amigos y familiares, la salvación de una vida es algo que no tiene precio.

Lo que inquieta de sobremanera es darse cuenta de que, basados en las cifras presentadas más arriba, los hospitales y los centros especializados en el cuidado de personas mayores pueden ahorrar $44,000,000 en servicios médicos con un exhaustivo trabajo de prevención. De llevarse a cabo, este dinero podría ser invertido en tecnología superior y la contratación de suficiente personal calificado para brindar el cuidado adecuado a los pacientes y a los residentes permanentes.
Es por esta razón que compañías aseguradoras como Aetna y Wellpoint suelen decir que no a las residencias que buscan un reembolso por los costos asociados con cuidados en casos de escaras. Y aunque yo no esté 100% de acuerdo con esta política (creo que es una decisión que debería ser tomada por un jurado) es un comienzo.

Sin embargo, lo que queda claro es que las familias no deberían afrontar la pérdida de un ser querido porque una industria de un billón de dólares no contrató a dos enfermeras adicionales para brindar el servicio a cabalidad. De forma similar, aquellos centros que resultan imponentes ante nuestros ojos no tienen derecho a medicar a los pacientes y luego dejarlos solos durante horas, para después ponerse a llorar y lamentar la pérdida de uno de los residentes debido a escaras (llagas de presión).
Las matemáticas prueban que estamos ante una situación bastante seria. Es tiempo de usar esta información para mejorar la calidad de vida en los hospitales y lugares especializados de este país.

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