Las personas mayores, el sector más vulnerable y en demanda de cuidado especializado de nuestra sociedad, también es uno de los principales protagonistas de casos relacionados con abuso físico, emocional y financiero. Como abogados de abuso en residencias, creemos que es nuestro deber informar al público de los peligros que nuestros seres queridos tienen que afrontar.
Si usted tiene algún familiar que es demasiado confiado en lo que se refiere a pertenencias o ahorros bancarios, es importante que le eduque y le haga saber del peligro que tiene revelar información personal: hay mucha gente esperando ‘hacerse su amiga’ sólo para adueñarse de lo que es suyo.
11 años de cárcel por reincidir en la estafa de personas mayores
Denise D’Sant- Angelo, de 56 años de edad, fue sentenciada a 11 años de reclusión en la prisión estatal de California por haber robado miles de dólares de las cuentas de sus pacientes. El 8 de junio del 2010, se le encontró culpable de robo agravado y fue sentenciada a dos años en prisión luego de haber robado $2,800 de donantes locales, quienes estaban reuniendo dinero para tres monjas pertenecientes al Sisters of Bethany Convent de Santa Barbara, y que habían sido desalojadas de su residencia en el 2007.
En el 2008, al salir luego de pagar la fianza respectiva, fue arrestada nuevamente para afrontar seis cargos de robo agravado, seis de abuso financiero, y uno de ejercer indebidamente la práctica legal luego de que les ‘cobrara’ $20,000 a una pareja de personas mayores con el pretexto de ayudarles a salvar su casa de las siempre peligrosas amenazas hipotecarias.
En la sentencia emitida en agosto de este año, Denise tuvo que aceptar la sentencia de 11 años de pena privativa de la libertad en su contra. El abogado a cargo, Brian Cota, expuso: “ella les daba falsas esperanzas con respecto a que no perderían su casa cuando lo único que perseguía era quedarse con su dinero”.
Abogados de Abuso en Residencias de New Jersey y Philadelphia
Si usted o alguno de sus seres queridos está siendo víctima de abuso financiero, físico o emocional, o es residente en alguna de estas instituciones y cree que el servicio que le están brindando es negligente o inadecuado, póngase en contacto con el Estudio de Abogados Mininno para una evaluación gratuita de su caso o llámenos al (856) 833-0600 en New Jersey, o al (215) 567-2380 en Philadelphia.
El hijo de la Señora Pierce, David Blackmon, intentó sentar una demanda en la Sevier County Circuit Court, pero los abogados de la defensa argumentaron que el proceso debía someterse a arbitraje debido a los documentos que Blackmon había firmado cuando su madre era interna de la institución. La corte de apelación confirmó el fallo emitido en primera instancia en favor de David: este fallo, emitido por el Juez Rex Ogle, concluía que el centro no le había expedido ninguna copia de los documentos firmados a Blackmon, un error crucial desde cualquier punto de vista…
Clara Duthu falleció en el Leonard J. Chabert Medical Center debido a septicemia. La puesta en custodia de su hija fue resultado de tres días de proceso legal presidido por el Juez Distrital David Arceneaux. Cuando el padre de Tiffany dejó de hacerse cargo de su esposa para atender sus propios problemas médicos, hubo un periodo de dos meses en los que ella no brindó asistencia alguna a su madre. Tiffany ya había hecho las veces de una cuidadora en el pasado pero la ayuda que proveía fue disminuyendo paulatinamente.
La defensa expuesta por los abogados del mencionado doctor dice que el miembro viril del paciente tenía que ser cercenado sí o sí ya que se encontró rastros de cáncer durante el procedimiento de circuncisión. Por otra parte, el Sr. Seaton ha declarado que incluso si lo que estos abogados afirman era cierto, su vida no estaba realmente en peligro y por ende la amputación no debió llevarse a cabo. Al jurado le queda por delante determinar si las medidas adoptadas por el Dr. Patterson eran “absolutamente necesarias durante la cirugía” y si él tenía o no “otra opción razonable” que no fuera la amputación.
En el 2004, la Corte Suprema de New York falló a favor de una mujer dándole autorización para demandar por concepto de ‘sufrimiento emocional’ si el parto en el que su hijo nacio sin vida hubo negligencia médica. Desde entonces han habido un par de casos dando vueltas por el sistema legal en los que se discute qué compensación debe ser la adecuada.
De acuerdo a un informe presentado por el Departamento Policial de New Orleans, un hombre de 42 años de edad perdió la vida luego de presentar quemaduras de segundo y tercer grado en el St. Charles Health Care Center. El pasado 2 de agosto, alrededor de las 9 p.m., el hombre, cuyo cuerpo estaba prácticamente envuelto en gasa esperando tratamiento, se vio involucrado en una discusión con otro residente, Joann Everett de 72, cuando de pronto sus vendajes empezaron a encenderse. El personal de la residencia se las arregló para extinguir el fuego antes de que llegaran los bomberos. La víctima fue llevada rápidamente al Baton Rouge General Medical Center en donde fue tratado por las quemaduras que afectaron el 80% de su cuerpo.
Linda Johnson fue a visitar al Dr. Ernest Pennington en enero del 2008 con motivo de una consulta concerniente a un problema bucal, cuyo diagnóstico señalaba la implementación de un puente dental para tratar de solucionarlo.
La familia Muncy había efectuado la respectiva denuncia con la esperanza de recibir compensación por daños punitivos y no punitivos: dolor y sufrimiento, reducción de ingresos económicos, y pérdida de las ganas de vivir para el Sr. Murcy, así como pérdida de vida marital, cuidado, y manutención para su esposa Wanda. Los abogados señalan que la pareja acusa al Dr. Stillerman de no haber asesorado, tratado, o haberle brindado atención posterior por el problema de celulitis y absceso que presentaban en un dedo del pie.
James Gleeson, hijo de Gwendoline, entró en ira -totalmente justificada- al enterarse hace poco de los detalles de este caso de abuso que rodeaban el fallecimiento de su madre. Al desconocerlos, él asumía que fue dejada a solas durante apenas unos minutos, no dos horas…
Los datos recabados para este estudio, que por cierto apareció en el diario American Medical Association, analizaban una serie de información reunida entre el 2003 y el 2008: 2.1 millones de residentes caucásicos y 346,808 de color fueron objeto del mismo. Aunque en general el número de casos registrados de escaras ha disminuido en los últimos años, los pacientes afro-americanos mantuvieron un promedio mayor respecto a su contraparte. En números, el porcentaje de casos pasó de 11.4% a 9.6% en el 2008 para pacientes blancos, mientras que fue de 16.8% a 14.6% para pacientes de color.