Todos sabemos que existen numerosas demandas por negligencia médica en las cortes norteamericanas. La razón por la que esto sucede es simple: aunque la gran mayoría de doctores y personal ambulatorio es profesional o está altamente capacitado, todos los días, algunos de ellos receta medicamentos erróneos, efectúa un mal diagnóstico del paciente, realiza una cirugía o un procedimiento equivocado, e incluso confunde la zona del cuerpo que debe operar.
Enfermeras mal pagadas y con horas extras de trabajo están muy propensas a cometer errores que afectarán a los pacientes, aunque lo cierto es que los casos más comunes de negligencia médica están relacionados con caídas y aparición de escaras totalmente evitables.

En el 2008, se registraron 533 casos de error en los hospitales de New Jersey. Estas meteduras de pata incluían escaras, caídas, y objetos quirúrgicos olvidados dentro del cuerpo de los pacientes. De esos 533 casos reportados en New Jersey, el 40% fueron resbalones o caídas. Los pacientes más propensos a caerse fueron mujeres mayores cuyas edades oscilaban entre 81 y 90 años.
Los daños más comunes producto de estos accidentes fueron fracturas en brazos y piernas, aunque un 9% de las caídas terminaron en el deceso del paciente. El 71% de las caídas sucedieron en las habitaciones de los internos, normalmente mientras éstos intentaban ir al baño.

También es Negligencia Médica

Muchos pueden argumentar que estos casos difícilmente son negligencia médica: están equivocados. Este tipo de accidentes son previsibles y alguien debería asumir la responsabilidad de los mismos. La prevención de caídas debe ser una prioridad en las instituciones que brindan cuidado a personas mayores, y el personal de las mismas deben ser entrenados para tal fin. Quizás implementar caminos hacia los servicios higiénicos privados mejor iluminados, o barandillas en las que los pacientes puedan apoyarse reducirían el porcentaje de caídas.
Nosotros mandamos a nuestros seres queridos a estos centros con la esperanza de que los doctores y enfermeras hagan bien su trabajo y les devuelvan el buen estado de salud. El personal médico no trabaja gratis: se le paga muy bien para que vigile y cuide a nuestros padres, abuelos, tías, tíos, primos, etc. Por tanto, ¿no es parte del trabajo de una enfermera saber cuando un paciente de 82 años de edad corre el riesgo de caerse, y por ende vigilarlo y asistirlo más seguido?

Además de la previsión de las caídas, las escaras o llagas de presión también se encuentran entre los errores comúnmente reportados, y no es algo que se deba tomar a la ligera. La evidencia médica muestra que no existe razón para que algún paciente de una residencia o centro de cuidado desarrolle una escara o llaga de presión si recibe la atención y cuidado apropiados. Estas complicaciones cutáneas son simplemente signo de abandono y descuido, y ambos se consideran como negligencia médica.

Las escaras o llagas de presión degeneran en sufrimiento innecesario y previsible, infección, y otras serias complicaciones, que no tienen porque suceder. Algunos pacientes en delicado estado de salud no pueden permitirse este tipo de complicaciones, pues puede resultar fatal para ellos. Se deben tomar medidas preventivas, como cambiar de posición al paciente cada dos horas, revisar las partes del cuerpo más propensas a la aparición de escaras, limpiar la piel que acusa mayor transpiración, eses fecales, o materia proveniente de alguna herida, cambiar las sábanas con frecuencia, y mantener a los internos hidratados en todo momento.

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Pedir al personal médico que tome medidas para evitar caídas y complicaciones en más de 200 pacientes no es pedir que brinden una atención perfecta. Exigir que las enfermeras y asistentes sean más atentas con los residentes para prevenir la aparición de escaras o llagas de presión no es algo descabellado. Descuido, cuidado inadecuado, y falta de atención se consideran como negligencia médica.

Si usted o alguno de sus seres queridos ha sido víctima de negligencia médica en New Jersey o Philadelphia, los profesionales del Estudio de Abogados Mininno le ayudarán a recibir la compensación que se merece. Contáctenos o llámenos al (856) 833-0600 en New Jersey, o al (215) 567-2380 en Philadelphia.