Gwendoline Gleeson, una mujer de 89 años de edad, falleció en agosto del año pasado víctima de un episodio de abuso en la residencia Barrabill House Nursing Home ubicada en Seymour, Australia, lugar en el que había vivido por más de diez años: se le restringió el movimiento atándola con unas correas y encerrándola dentro de un baño, y cuando los empleados se acordaron de ella, ya llevaba muerta dos horas a causa de un ataque al corazón. De hecho, las complicaciones cardiacas eran algo de lo que siempre adolecía, a parte de ser diabética y presentar un ligero cuadro de demencia, pero nada de lo anterior justifica la necesidad de restricción, y menos, en el interior de un servicio higiénico (el staff de la institución usó estas correas para no tener ya que supervisarla y así poder atender otras tareas).

Hijo de la Víctima horrorizado al conocer los detalles del caso

new jersey philadelphia abogados abuso residencias Barrabill House australia victimaJames Gleeson, hijo de Gwendoline, entró en ira -totalmente justificada- al enterarse hace poco de los detalles de este caso de abuso que rodeaban el fallecimiento de su madre. Al desconocerlos, él asumía que fue dejada a solas durante apenas unos minutos, no dos horas…

No le deseo a nadie que pase por lo mismo… mi madre ha pasado a mejor vida y yo me entero doce meses después de que había sido atada en un baño por espacio de dos horas, comentó.

Obviamente, él está completamente indignado con la institución porque ésta nunca le bridó los detalles del trágico caso: ni siquiera sabía que el personal del centro usaba correas para restrigir el movimiento de su madre. De hecho, el plan de cuidado correspondiente a la Sra. Gleeson no autorizaba el uso de algún implemento que pudiera restringir su movimiento, y dejaba muy en claro que requería de supervisión mientras hacía uso de las instalaciones sanitarias.

No nos cansaremos de repetirlo: es vital para el bienestar de nuestros seres queridos hacer continuas visitas al centro en donde se encuentran sin previo aviso, para así asegurar que el plan de cuidado acordado se está cumpliendo a cabalidad. Si usted nota algo fuera de lo común en alguna de esas visitas, exija explicaciones inmediatamente al personal encargado.
La muerte de la Sra. Glesson pudo perfectamente ser evitada si, por último, el staff de turno la hubiera llevado a un hospital sin perder tiempo. No había ninguna razón para dejarla allí, a su suerte, por tanto tiempo.

Abogados de Abuso en Residencias de New Jersey y Philadelphia

Si usted o alguno de sus seres queridos es residente de alguna de estas instituciones o centros de cuidado, ponga especial atención en el servicio brindado por el personal a cargo. Si tiene la más mínima sospecha de que el servicio brindado es negligente, inadecuado o diferente a lo acordado, por favor póngase en contacto con el Estudio de Abogados Mininno para una evaluación gratuita de su caso o llámenos al (856) 833-0600 en New Jersey, o al (215) 567-2380 en Philadelphia.