Hace algún tiempo, escribimos sobre fabricantes extranjeros que producían productos defectuosos deliberadamente. Específicamente, el fabricante chino de drywall Taishan Gypsum. Esta compañía ha fabricado un estimado de 5000 toneladas del mencionado material y éste ha ingresado a Estados Unidos a través de puertos en Florida y New York.
De acuerdo a la Comisión de Seguridad de Productos para el Consumidor, se han registrado casi 3000 demandas contra la compañía que envuelven complicaciones de salud y daños a la propiedad privada a causa del famoso drywall. Los exámenes realizados muestran que los perjuicios fueron causados por las emisiones de azufre que despedía el material en mal estado.

“Estas emisiones han causado una cantidad significativa de daños a la propiedad privada que incluía el material chino. Los perjuicios registrados afectaron al sistema de aire acondicionado, detectores de humo, cableado eléctrico, y componentes de las tuberías. Las emisiones han sido también relacionadas con problemas de corrosión. Originan un olor sulfuroso que se impregna en casa y puede causar problemas en la vista, respiratorios o nasales”.

El jueves 8 de abril del presente año, el juez distrital norteamericano Eldon Fallon falló en favor de 7 familias del estado de Virginia cuyas viviendas tuvieron que ser virtualmente reconstruídas debido a los daños causados por el drywall defectuoso, concediéndoles la suma de $ 2.6 millones. El expediente detalla la gran cantidad de trabajo de renovación que será necesario para remover lo que queda del drywall y evitar sus efectos secundarios: éste debe ser retirado en su totalidad, y los tubos de cobre, cables eléctricos, electrodomésticos, vitrinas, tapicería, mesas, losetas e implementos del baño necesitan ser reemplazados.
Desafortunadamente, las leyes vigentes se limitan sola y exclusivamente a los daños a la propiedad, y no consideran los efectos potenciales en la salud de los residentes debido a las emisiones de azufre.

Pero a las familias afectadas les preocupa poco el fallo a su favor: todo parece indicar que no recibirán compensación alguna. Al no haber una legislación internacional o regulación legal que conmine a Taishan Gypsum a hacerse responsable por los daños causados, no hay manera de asegurar que la sentencia será obedecida. Las compañías extranjeras no tienen que acatar las decisiones tomadas por el departamento legal de Estados Unidos con respecto a los productos que fabrican.
De hecho, Taishan Gypsum nunca respondió a las demandas presentadas en su contra o mandó a un representante en alguna corte federal norteamericana.
A los demandantes no les queda claro qué sucederá con el dinero que se les debe. El abogado de éstos ha propuesto una serie de medidas, pero hasta el momento no se ha tomado ninguna decisión.

Taishan Gypsum es sólo una de las compañías extranjeras que pretenden salirse con la suya debido a la falta de regulaciones internacionales. Los fabricantes de productos defectuosos en los Estados Unidos están conminados a hacerse responsables por sus actos, y lo mismo debería sucederle a aquellas empresas del exterior.
De hecho, actualmente se ha presentado una moción llamada Foreign Manufacturers’ Legal Accountability Act que obligaría que las compañías extranjeras, como Taishan Gypsum, acaten los veredictos emitidos en cortes norteamericanas y se hagan responsables por la producción y posteriores consecuencias de sus productos defectuosos.

Si usted ha sufrido daños, pérdidas o lesiones a causa de un producto defectuoso, sea que éste haya sido fabricado en Estados Unidos o en un país extranjero, un abogado de New Jersey del Estudio Mininno especializado en productos defectuosos le brindará la orientación y ayuda que necesite. Contáctenos o llámenos al (856) 833-0600 en New Jersey o al (215) 567-2380 en Philadelphia.