Descubrir que uno de sus seres queridos sufre de escaras o llagas de presión puede ser una experiencia sobrecogedora. Paradójicamente, ‘sobrecogedor’ es el término médico utilizado para definir este tipo de complicaciones cutáneas.
La siguiente lista enumera las cuatro etapas más comunes que presenta una escara, así como las posibles complicaciones que ésta podría presentar si no se trata apropiadamente desde el comienzo.

Etapas Desde la Aparición de Escaras

El National Pressure Ulcer Advisory Panel (NPUAP) identifica a las llagas de presión de acuerdo a la fase de ulceración y profundidad que presenta la llaga a la hora de ser examinada. Esta clasificación ayuda a estandarizar la terminología relacionada y alienta la comunicación y el cuidado efectivo del personal médico con sus pacientes.
Normalmente, una escara puede pertenecer a una de las siguientes cuatro categorías:

Fase I: piel rojiza pero intacta (eritema) y algunas veces con cierta calentura.

Fase II: pérdida parcial del grosor de la piel, abrasión, hinchazón, y posible magulladura o peladura de la piel.

Fase III: pérdida total del grosor de la piel, herida abierta (cráter), y posible exposición de tejido interior.

Fase IV:: pérdida total del grosor de la piel y exposición de tejido interior, incluso de músculo, hueso, tendón o articulación. Posible descalcificación y deterioro del hueso, dislocación, o fracturas patológicas (no causadas por lesiones).

Complicaciones Relacionadas a las Escaras

En añadidura a lo escrito anteriormente describiendo la profundidad de la herida, el personal médico a cargo del paciente debe también estar enterado de que ésta puede presentar ciertas complicaciones de drenaje y olores nauseabundos, así como restos de piel muerta u otro material.
El descubrimiento de este problema debería ser suficiente para poner en alerta a todos los familiares y hacerles notar que su ser querido está en camino de experimentar complicaciones severas a causa de las llagas de presión.

Como acto seguido a la detección de una escara infectada o profunda, se deben adoptar las medidas necesarias de inmediato para evitar las condiciones enumeradas en la lista presentada. Las complicaciones relacionadas con esta enfermedad de la piel pueden ser fatales: de hecho, cada año fallecen 60000 pacientes como resultado de éstas.
Otros afectados pueden experimentar efectos colaterales muy graves como gangrena, infección a los huesos por debajo de la escara, septicemia u otras infecciones que retrasan el proceso de curación y prolongan innecesariamente la estadía en un hospital o en una residencia.

¿En qué etapa podría decir que tengo un caso de negligencia contra el hospital o la residencia?

Una escara, sea cual sea la fase en la que se encuentre, es sinónimo de negligencia, especialmente en aquellos centros especializados en el cuidado de personas mayores. Las residencias y los hospitales poseen instrucciones específicas no solamente para prevenir que las heridas avancen peligrosamente de fase, sino también para evitar que aparezcan en cualquier paciente.
Si alguno de sus seres queridos ha experimentado la dolorosa aparición de una llaga de presión u cualquier otra complicación relacionada con ésta, hay una gran posibilidad de que todo ello se deba a un flagrante cuadro de negligencia médica.

Cómo conseguir ayuda:

Si alguno de sus familiares ha desarrollado una escara o llaga de presión en una residencia o centro médico, nuestros abogados especializados en maltrato o abuso en residencias pueden ayudarle.
Para ponerse en contacto con ellos, usted puede llenar el formulario ubicado en la esquina superior izquierda de nuestro website o llamar al teléfono (856) 833-0600 en New Jersey y (215) 567-2380 en Pennsylvania: una enfermera diplomada con amplia experiencia en el tratamiento en escaras discutirá el caso con usted y responderá todas las preguntas que pudiera tener en relación a lo que le sucede a su ser querido.

Recuerde, la aparición de escaras es algo inaceptable. Muchos centros médicos le dirán que este tipo de complicaciones cutáneas es algo natural entre los pacientes y que suelen presentarse incluso bajo las mejores circunstancias… nada puede estar más alejado de la verdad.
Hay muy pocas ocasiones en las que una escara puede producirse de forma natural. Sin embargo, en la gran mayoría de casos son el resultado de negligencia o descuido por parte del personal médico, y usted tiene derechos contra este tipo de comportamiento.

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