Como abogados especializados en maltrato y abuso en residencias, sabemos que una de las maneras más efectivas de cara a su prevención es ser convenientemente entrenado en el cuidado y atención de necesidades de los pacientes: cada uno de ellos supone un caso único y requiere de la elaboración de un plan de acción personalizado, sobre todo en los que por su estado son más susceptibles a desarrollar escaras o llagas de presión.
Reiteramos una vez más que la prevención es la mejor medicina contra estas terribles complicaciones cutáneas.
Prevención de Escaras: Tip #13
Como ya dijimos, un modo de prevenir que las escaras se desarrollen es brindar un entrenamiento apropiado al staff de la institución: los programas educacionales relacionados con escaras o llagas de presión deberían ser obligatorios tanto para empleados de cualquier nivel contratados por la residencia como para los familiares de los internos, de modo tal que estos últimos puedan asegurarse de que su ser querido está recibiendo un servicio de calidad.
Además, temas ya desarrollados en este espacio como una buena nutrición, hidratación y la necesidad de reposición constante, deberían también ser impartidos junto con el estudio de las necesidades específicas de cada paciente: una gran parte de los riesgos asociados con escaras pueden ser prevenidos estudiando cada caso por separado.
Este estudio, por ende, puede usarse como herramienta de aplicación periódica para asegurarnos de que nuestro familiar no está siendo objeto de abuso o negligencia, así como para comprobar que todas sus necesidades están siendo atendidas: este continuo entrenamiento del staff de una residencia realmente puede hacer la diferencia en el siempre difícil camino de evitar la formación y desarrollo de escaras o llagas de presión.
Abogados de Abuso en Residencias de New Jersey y Philadelphia
Al igual que cualquier persona, su ser querido merece el mejor cuidado y atención que una residencia puede ofrecer. Muchas familias como la suya pagan una gran cantidad de dinero para ello, y depositan todas sus expectativas y confianza en el personal de una institución cuando sus familiares ya no pueden valerse por sí mismos.
Por tanto, resulta inaceptable desde cualquier punto de vista que los residentes de uno de estos centros de cuidado presenten cualquier tipo de complicación cutánea evitable.
Si usted o alguno de sus seres queridos ha recibido un mal trato o ha sido víctima de la negligencia de aquellos que supuestamente debían cuidarlo, póngase en contacto con el Estudio de Abogados Mininno para una evaluación gratuita de su caso o llámenos al (856) 833-0600 en New Jersey, o al (215) 567-2380 en Philadelphia.
Deje que nuestro equipo de profesionales haga defender sus derechos y obtengan la compensación económica que usted y su familia merecen.
Aquí, la participación de los familiares del paciente cobra especial importancia: deben revisar que el personal de la institución está, en efecto, tratando de manera especial a su ser querido, pues su condición le hace especialmente vulnerables a las escaras o llagas de presión.
Las escaras o llagas de presión son consecuencia de una presión prolongada que evita la buena irrigación sanguínea de los tejidos, causando su deterioro. La muerte del tejido ocurre a menudo cuando éste se encuentra comprimido entre una prominencia ósea y una superficie externa, que puede ser una cama, silla de ruedas, o incluso otras partes de nuestro propio cuerpo.
Esta redistribución de la presión es de mucha importancia pues si no la tenemos en cuenta estaríamos generando la rotura de vasos sanguíneos en el paciente, lo que conlleva a una pobre oxigenación y nutrición de la piel, causando la muerte de sus células.
Movimiento y reposición continuos son de vital importancia para este fin. Tal y como señala el National Pressure Ulcer Advisory Panel, los pacientes que deben permanecer en cama deben ser cambiados de posición por lo menos cada dos horas, y los que están confinados a una silla cada hora: esto es tan importante que ha llegado a formar parte de las regulaciones federales.
Puede parecer obvio y muchas veces se da por descontado, pero cuando la alimentación de un interno depende del staff de una institución, hay que andar con cuidado: los familiares deben interesarse y discutir todos los aspectos relacionados, incluyendo la administración de complejos vitamínicos y minerales, así como asegurarse que se le está brindando los nutrientes que necesita.
El séptimo tip ofrecido por los profesionales en la materia es tan simple como importante. Una buena hidratación siempre ayuda a que los pacientes de cualquier residencia prevengan las temidas escaras o llagas de presión. Mientras se envejece, uno tiende a ingerir menos fluidos y ser más susceptible a la deshidratación: esto es especialmente cierto en pacientes que dependen constantemente de un miembro del staff.
Desde aquí animamos a cualquier miembro de la familia de un paciente a que entre en contacto con el personal de la residencia para asegurarse de que el nutricionista está al tanto de su condición. Cualquier miembro del personal necesita saber identificar los factores que se relacionan con la asimilación de proteínas o calorías: la inadecuada vigilancia del proceso nutricional es una de las mayores responsables de la aparición de escaras o llagas de presión en los residentes.
Además, el staff de la residencia debería anticipar y esperar que los problemas de incontinencia presentados por los pacientes puedan no ser controlados por ellos mismos. Por ello, en aras de minimizar los riesgos derivados, es importante que el personal efectúe la limpieza de su piel apenas ésta se ensucia y use una crema protectora para protegerla de las escaras o llagas de presión.
Los familiares del paciente deben preguntar directamente a cualquier miembro de la institución sobre quién está a cargo de bañarle, y si esta persona ha sido entrenado de manera adecuada para ello. Esta pregunta puede parecer un poco tonta, pero en realidad es muy importante. Más aún, si el paciente ya ha desarrollado una escara o llaga de presión, el baño debe ser supervisado por un profesional experimentado en la materia.