De acuerdo a un informe recientemente revelado por el Department of Health and Human Services, al 14% de los más de dos millones de pacientes de avanzada edad internados en residencias -durante los primeros seis meses del año 2007- se les recetó por lo menos un ‘medicamento especial’ y a la mitad de ellos, otros ‘no indicados‘ para la demencia: estos anti-psicóticos, entre los que se encuentran el Seroquel, Zyprexa y Risperadal, no han sido aprobados para tal fin.
De hecho, la FDA ha dicho que estas medicinas no sólo no brindan ningún beneficio a los pacientes de demencia, sino que pueden causar efectos secundarios mortales. Una vez más, nos encontramos frente a otra forma de abuso en residencias.
Sedación de Pacientes como forma de Abuso en Residencias
A primera vista todo indica que estos medicamentos fueron usados como ‘limitantes químicos’, un método muy usado para sedar pacientes con el objeto de brindarles mucha menos atención y por ende, una maniobra mediante la que la residencia obtiene mayores ganancias: menos cuidado implica menos gasto y, debido al reembolso que Medicaid se ve obligado a asumir, el centro gana más dinero por cada interno que es sedado ‘equivocadamente’ con medicinas anti-psicóticas.
Las residencias encargadas del cuidado de personas mayores cobran mucho dinero para cuidar de nuestros seres queridos. En la mayoría de casos, agotan todos los recursos de sus pacientes, así como de sus respectivas familias, y encima luego cobran los pagos del seguro. Estos recursos deberían garantizar que nuestro familiar reciba una óptima calidad de servicio, por lo que el uso de medicamentos anti-psicóticos con el fin de sedar innecesariamente a los internos es simplemente una medida abusiva: se necesitan adoptar medidas para que este tipo de maltratos no vuelvan a ocurrir.
Abogados de Abuso en Residencias en New Jersey y Philadelphia
Si a usted o algún ser querido se le está administrando medicinas anti-psicóticas que según los doctores ‘ayuda a curar la demencia’, se encuentra protagonizando un caso más de abuso en residencias. Debería discutir inmediatamente las razones de esto con el personal del centro y, si no queda completamente satisfecho con las respuestas obtenidas, le recomendamos buscar otro tipo de ayuda: póngase en contacto con el Estudio de Abogados Mininno para una evaluación gratuita de su caso o llámenos al (856) 833-0600 en New Jersey, o al (215) 567-2380 en Philadelphia.
Nuestro experimentado equipo de profesionales luchan cada día por erradicar esta preocupante tendencia en las instituciones de nuestra nación.
Hoy en día podemos encontrar una gran variedad de biberones designados específicamente para recién nacidos que presentan casos de defectos de nacimiento: éstos pueden ser fabricados bajo ciertas medidas específicas para cada uno de ellos, de modo tal que se adapten perfectamente a la boca del niño con labio leporino. Además, podemos encontrar algunos con boquillas especiales (conocidos como ‘soft bottles’) que resultan de mucha ayuda a la hora de darles de lactar.
Durante la década pasada, en Florida se ha estado buscando alguna solución para mantener la calidad del servicio ofrecido por sus doctores. La ausencia de una legislación que les proteja frente a demandas por negligencia médica supone un factor decisivo a la hora que les toca seleccionar un lugar para ejercer la medicina: si pueden disminuir los gastos en seguros y otras maneras de protegerse contra estas denuncias, verán un considerable incremento en sus márgenes de ganancia.
Las lesiones cerebrales pueden ser categorizadas en una de dos clases: adquiridas y traumáticas. Las adquiridas son aquellas que no resultan como consecuencia de la aplicación de fuerzas externas (por ejemplo, un derrame o accidente cerebro-vascular). Obviamente, las consecuencias dependerán de la severidad y de en qué lugar ocurran estas lesiones. Por otro lado, las traumáticas son causadas por fuerzas externas (por ejemplo un accidente vehicular, también conocido como MVA, es una de las comunes).
Empecemos diciendo que la cara y el cráneo del infante se forman durante su estancia en el útero materno durante el primer trimestre de gestación. Normalmente, los tejidos que forman parte del paladar superior (arriba de la boca) y el labio se fusionan por completo: cuando esto no sucede, parcial o totalmente, nos encontramos con el temido agujero o forma abierta del labio, también conocida como fisura (o cleft en inglés).
Hace un par de semanas publicamos un artículo en el que hablábamos sobre la residencia Quadrangle ubicada en el Condado de Delaware, PA. En él se ponía en conocimiento de todos una terrible historia relacionada con el abuso de una paciente de 78 años de edad que sufría demencia, Lois McAllister, por parte del personal que a menudo se burlaba de ella, forzándola a caminar desnuda por las instalaciones mientras ellos se reían a carcajadas.
Topamax ha sido recetada a millones de personas que estaban impacientes por probar las bondades de este medicamento. Sin su conocimiento, los estudios demostraron que el consumo de esta medicina incrementaba el riesgo de defectos de nacimiento en los recién nacidos: cinco años después de su llegada al mercado, apenas en marzo del 2011, la FDA forzó a que se incluyera en su etiqueta la advertencia que hablaba de la relación entre ella y los defectos de nacimiento.
El New England Journal of Medicine publicó un artículo el mes pasado en el que se discutía un estudio realizado sobre la relación entre los resultados de las inspecciones a las instituciones y el riesgo real que éstas suponen de cara a poner una denuncia en su contra.
En la cumbre, los doctores afirmaron que es necesario aplicar la Tort Reform debido a que la amenaza de una demanda por negligencia médica les obliga a practicar la medicina de una manera “defensiva”, es decir, un sistema en el que se ordena demasiadas pruebas (muchas de ellas innecesarias) para evitar a toda costa ser demandado.