Traer una criatura a este mundo, proceso que no suele ser nada fácil y puede presentar ciertas complicaciones, debería ser una experiencia profunda y llena de belleza después de todo. Es por esta razón que hay médicos que estudian varios años y se entrenan estrictamente en ginecología, obstetricia, y trabajo de parto.
Sin embargo, los errores cometidos a la hora del alumbramiento pueden ser irreversibles para el recién nacido, o en el peor de los casos, fatales. Cuando estos errores son producto de descuido o negligencia, usted debe buscar la ayuda de abogados especializados en lesiones de nacimiento.
¿Cuáles son las lesiones más comunes que se pueden dar durante el proceso?
Las lesiones de nacimiento más comunes que encontramos incluyen parálisis cerebral, parálisis de Erb, parálisis facial, moretones y ampollas, distocia de hombro, y daño cerebral. Estas lesiones son normalmente ocasionadas por la falta de oxígeno producto de un error médico: ésta se puede dar por compresión del cordón umbilical, una mala inclusión del tubo de oxígeno, por lo que se conoce como Meconium Aspiration Syndrome (cuando el bebé absorbe sus propios desechos fecales o líquido amniótico), o por estar mucho tiempo en el canal de nacimiento.
Con respecto a los errores médicos que degeneran en esta falta de oxígeno, podemos citar una mala interpretación de los resultados, equivocarse al revisar los signos vitales de la madre o de la criatura, uso incorrecto de fórceps o extracción en vacío, cesáreas demasiado prolongadas, y el empleo excesivo de fuerza durante el parto.
Abogados de Lesiones de Nacimiento en New Jersey y Philadlephia
Los doctores están entrenados para actuar de manera rápida y casi segura si surge alguna complicación durante el proceso de alumbramiento, y así evitar tragedias como daño cerebral permanente y/o muerte. Algunas veces, sin embargo, estas tragedias pueden suceder debido a su negligencia.
Si su bebé ha nacido con alguna lesión de nacimiento y usted se encuentra afrontando gastos por medicinas y tratamientos que no puede cubrir, y cree que esta lesión fue causada debido a negligencia médica, póngase en contacto con el Estudio de Abogados Mininno para una evaluación gratuita de su caso o llámenos al (856) 833-0600 en New Jersey, o al (215) 567-2380 en Philadelphia.
Deje que nuestro equipo especializado en lesiones de nacimiento haga valer sus derechos y obtenga la compensación económica que se merece.
Dos noches antes de que el Presidente Obama tomara el control del país, el republicano Phil Gyngrey registró un proyecto de ley que limitaría severamente la compensación económica a la cual tienen derecho todas las víctimas de negligencia médica… pero lo interesante es conocer quién era este tal Phil Gingrey antes de convertirse en una de los cabecillas de la Tort Reform.
Los estudiantes de medicina pertenecientes a la mencionada casa de estudios revisaron e investigaron concienzudamente los apuntes del neurocirujano americano Harvey Cushing, considerado “el padre de la neurocirugía moderna” y un verdadero pionero de la cirugía cerebral que hoy conocemos: en sus años de actividad desarrolló un gran número de técnicas que todavía son usadas en la actualidad, incrementando notablemente el promedio de pacientes recuperados luego de un proceso quirúrgico en una zona tan delicada como es el cerebro.
Las noticias emitidas recientemente han demostrado que no solamente las víctimas y abogados de las mismas están considerando iniciar un proceso legal, sino que Johnson & Johnson y DePuy Orthopaedics también reconocen el enorme problema que su negligencia les ha causado, y están tomando las medidas económicas necesarias para afrontar lo que se les viene: según el reporte de ganancias de Johnson & Johnson del último cuatrimestre del año pasado, emitido en enero, la compañía ha destinado $922 millones para las posibles compensaciones económicas relacionadas con su prótesis de cadera defectuosa.
Otra demanda por
Los estudios muestran que el primer proceso quirúrgico de este tipo se realizó en 1960. En ese entonces, la cirugía de prótesis de cadera era considerada algo controversial y muy peligroso pues muchos pacientes y doctores creían que los huesos y articulaciones propias de los seres humanos no podían ser mejoradas, ni mucho menos reemplazadas, mediante implantes artificiales.
En el día del nacimiento de Cassie, su hija, la Dra. Lisa Yang y sus colegas le administraron medicinas muy fuertes y forzaron el proceso regular que se había definido como prácticamente imposible durante su embarazo: se supuso que estos medicamentos ayudarían al útero durante sus contracciones, permitiendo en algún momento la salida del bebé. Sin embargo, debido a su tamaño y a la condición de la madre, aspectos que los doctores no consideraron seriamente, la pequeña cabeza de Cassie quedó atascada en medio del conducto.
Recientemente el prestigioso diario Washington Post publicó un hecho ampliamente divulgado pero aún poco discutido: la presencia de un representante de ventas en la sala de operaciones sin aprobación ni conocimiento del paciente, con atribuciones tales como guiar al especialista en el procedimiento quirúrgico.
El Dr. Stephen Serlin fue mandado llamar a las 5 de la mañana del 24 de febrero de 1993 para que le practique una cesárea a la madre de Marlayna, Dawn Kineke: él no llegó sino hasta las 7 de la mañana y la operación no dio inicio hasta las 8:14.
Aunque en teoría la mayoría de pacientes asume que el fabricante de la prótesis que porta (DePuy, Zimmer, Johnson & Johnson, Stryker, etc.) ha recibido la aprobación de la FDA para la comercialización de su dispositivo, no necesariamente es verdad en todos los casos: durante años la FDA ha hecho la vista gorda cuando se trata de la normativa 510(k), que permite el lanzamiento de estos nuevos implantes al mercado (así sucedió, por ejemplo, con el implante de cadera DePuy) sin ser revisados exhaustivamente por la FDA.