En algo que parece convertirse ya en tendencia, algunos juzgados del territorio norteamericano han empezado a reconocer algo conocido como ‘daños hedónicos’ (hedonic damages). Pero, ¿qué significa esto de ‘daños hedónicos’? Pues se refiere a aquellos que están relacionados con la imposibilidad que tiene el demandante de realizar actividades que antes solía disfrutar. Tradicionalmente no existían veredictos favorables que incluyeran compensación por este concepto, pero en algunos estados esto parece ser diferente: desde el 2006, las cortes supremas de Connecticut, Maryland, Hampshire, New Mexico, South California, Washington, y Wyoming permiten que los abogados de negligencia médica efectúen demandas separadas por este tipo de daños.
La importancia de seguir haciendo aquello que nos apasiona
Los abogados aseveran que estos llamados ‘daños hedónicos’ deberían ser reconocidos en todos los estados pues las víctimas de negligencia médica pierden la posibilidad de seguir disfrutando de la vida y, en los casos más serios, hasta las ganas de seguir viviendo. Imaginemos el caso de un apasionado por la natación quien, debido a un descuido del doctor, no puede volver a mover sus piernas en el agua, o el de una persona que ha encontrado en el golf una pasión imposible de dejar, que por alguna negligencia en el quirófano, ha perdido la sensibilidad en los brazos…
La negligencia médica tiene un amplio rango de consecuencias en las víctimas, y los diferentes juzgados a lo largo del territorio nacional no deberían dejar de reconocer que la imposibilidad de seguir realizando actividades que antes generaban satisfacción puede ser lo más grave que les puede suceder. Mucha gente ve los casos de negligencia como hechos aislados y cree que los pacientes deberían ser compensados solamente por la negligencia cometida por el doctor, pero esta concepción deja fuera algo muy importante: debido a que no se siguieron los estándares de cuidado establecidos toda la vida de una persona puede verse alterada… y quizás para siempre.
Abogados de Negligencia Médica en New Jersey y Philadelphia
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El gobernador Bill Haslam no hizo mucho por mantener en secreto que en su agenda estaba limitar las demandas legales dentro de la jurisdicción. Ahora, con la aprobación de la Tennessee Civil Justice Act of 2011, los abogados están convencidos de que eso fue exactamente lo que se hizo: dolor, sufrimiento, junto a otros conceptos por daños no económicos, han sido limitados hasta un máximo de $750,000. Además, esta nueva ley también limita la compensación por daños punitivos en ambos casos, negligencia médica y lesiones personales, a sólo $500,000.
En esa ocasión, el doctor Luis Mignucci retiró accidentalmente el disco de la espina dorsal T5-T6 en vez del T6-T7. Seguidamente le echó la culpa a la imagen de resonancia magnética que según él no estaba del todo clara, así como también a la altura del paciente.
La jueza Carol McGinley supervisó siete días seguidos de testimonios relacionados con este caso. Al final del proceso el jurado determinó que tanto la enfermera, Jolynn Yurchak, como la institución para la que trabajaba, St. Luke’s Miners Memorial Home Care, era culpables. El veredicto a favor de la demandante alcanzó los $23 millones por concepto de compensación de gastos médicos, pérdida de salarios, y daños y perjuicios. Los abogados defensores afirmaron:
Uno de los mayores beneficios de las demandas por negligencia médica es que obligan a los profesionales de la salud a brindar un servicio decente. Tanto doctores como enfermeras tendrán más cuidado de cometer cualquier error si saben que tendrán que afrontar un juicio en su contra y pagar por los resultados de su negligencia. Con el nuevo sistema de reformas que se pretende implementar, el mismo que sugiere un recorte de las compensaciones, la máxima cantidad que se podría obtener mediante una demanda podría no ser suficiente para disuadir a los médicos de cometer errores imprudentes.
Algunos expertos sostienen que la reducción de beneficios compensatorios provenientes de casos de negligencia médica reducirá drásticamente el número de demandas frívolas, logrando con ello disminuir la cantidad de dinero cubierta por los respectivos seguros: si investigamos al respecto nos daremos cuenta de que estas ‘demandas frívolas’ sólo representan un pequeño porcentaje del total y de llegar a juicio, es prácticamente imposible que un jurado emita en veredicto favorable.
Los abogados de la contraparte aceptaron el hecho de que puede haber habido en efecto algún episodio de negligencia médica, pero negaron categóricamente la acusación de indiferencia deliberada que resultara en dolor y sufrimiento extremos durante dos meses para el interno. Sin embargo, el juez desestimó este argumento y se basó en el testimonio del experto Dr. Joe Goldenson que de alguna manera le daba la razón a los abogados de la víctima.
El Gobierno Federal apeló argumentando que la demanda no fue presentada durante el tiempo establecido para ello ya que la familia tardó dos años antes de sentarla: los abogados de la familia Arroyo respondieron que “los doctores nunca mencionaron que podían usar antibióticos. Si no informas a los pacientes que puedes hacer algo para ayudarles, luego no puedes venir y decir que tardaron mucho en demandarte”.
La defensa expuesta por los abogados del mencionado doctor dice que el miembro viril del paciente tenía que ser cercenado sí o sí ya que se encontró rastros de cáncer durante el procedimiento de circuncisión. Por otra parte, el Sr. Seaton ha declarado que incluso si lo que estos abogados afirman era cierto, su vida no estaba realmente en peligro y por ende la amputación no debió llevarse a cabo. Al jurado le queda por delante determinar si las medidas adoptadas por el Dr. Patterson eran “absolutamente necesarias durante la cirugía” y si él tenía o no “otra opción razonable” que no fuera la amputación.
En el 2004, la Corte Suprema de New York falló a favor de una mujer dándole autorización para demandar por concepto de ‘sufrimiento emocional’ si el parto en el que su hijo nacio sin vida hubo negligencia médica. Desde entonces han habido un par de casos dando vueltas por el sistema legal en los que se discute qué compensación debe ser la adecuada.